Con mis particularidades y mis contrariedades, como todos. En ocasiones me gusta la soledad y en ocasiones la compañía, me gusta el sol pero también la lluvia, intento ser serio cuando toca y divertido cuando toca, me gusta el humor absurdo pero sin abusar de él, me gusta la naturaleza. Aunque en ocasiones la tristeza es necesaria e incluso bella, no me gusta revolcarme en ella y no me gusta ser derrotista. Creo en la humildad y la empatía como las primeras piedras necesarias para nuestra propia construcción como personas. Todo esto puede sonar bonito pero tiendo a hablar bien de mi, no soy para nada perfecto y tampoco me atraen las personas demasiado perfectas, incluso me llegan a aburrir, creo que en la imperfección, siempre que no sea total y destructiva, existe belleza y romanticismo.