Vivir solo(a) después de los 50 años de edad, no es necesariamente una condenación, puede permitir descubrir intensamente su personalidad propia y reconstruirse emocionalmente.
Cuando este equilibrio se instala, ya se puede enfocar una relación sana y complementaria, una harmonía en el lugar de una intrusión toxica.
Eso es mi humilde opinión.
A continuación dos enlaces con videos explicativos al respecto, producidos por dos expertos en la materia:
https://youtu.be/yxOHpw1fjBI?si=lGGB2WEk53mLwJCr
https://youtu.be/YBUZUjxefz8?si=WpWZDU4CoI8ncKOl