Soy una mujer que no se anda con rodeos. Digo lo que pienso, aunque a veces me cueste, y prefiero una conversación incómoda a un silencio lleno de mentiras. Soy curiosa por naturaleza: me pierdo mirando cómo trabaja la gente, escuchando historias ajenas y aprendiendo cosas que probablemente no me sirvan para nada, pero que me hacen más interesante.