Soy una mujer construida con fe, cicatrices y esperanza. He aprendido a caer sin romperme y a levantarme con más sabiduría. Mi corazón es sensible, pero mi espíritu es fuerte. Camino con dignidad, cuido mi paz y no permito que el pasado defina mi valor. No busco perfección, busco verdad. Soy mujer que ama, que lucha, que cree y que sigue adelante, incluso cuando el camino se vuelve difícil